Según explicó el investigador, los pronósticos estacionales han permitido anticipar el panorama general del invierno y la primavera, este año marcado por la presencia de El Niño. Sin embargo, esa información debe complementarse con las actualizaciones meteorológicas, cuya mayor precisión sólo están disponibles con pocos días de anticipación. Es así como, “mientras los pronósticos estacionales entregan información agregada de las condiciones generales, los pronósticos del tiempo, a pocos días, proporcionan información respecto a la temporalidad (cuándo) e intensidad (cuánto) de fenómenos meteorológicos puntuales, como es el caso en particular de las tormentas”, detalló.
La sugerencia se enmarca en un mes en que varios episodios intensos han afectado a la zona central de Chile. El 8 de octubre, un aluvión arrastró vehículos e inundó casas, universidades y un hospital en Las Condes, mientras que en la semana siguiente se registraron nuevamente tormentas eléctricas, precipitaciones y granizos en distintas comunas de la Región Metropolitana y las provincias de Bío Bío y Arauco, entre otras zonas.
Jacques también destacó la necesidad de respaldar la ciencia y fortalecer las redes de observación, entre ellas los radares meteorológicos. El apoyo debe incluir a quienes investigan y a la tecnología que permite observar la atmósfera y proporcionar información para la toma de decisiones. En ese sentido, llamó a invertir en redes de observación, que calificó como fundamentales para la meteorología y la climatología.
Asimismo, destacó que “no basta con contar con la instrumentación, sino que es fundamental tener recursos para garantizar su continuidad en el tiempo, su correcta mantención y la formación de recursos humanos avanzados que puedan operarla y analizar los datos que genera, para convertir las observaciones en información utilizable para la toma de decisiones”.
Pronósticos para el trimestre
Respecto del trimestre octubre, noviembre y diciembre, Jacques indicó que los pronósticos estacionales de la Dirección Meteorológica de Chile muestran una señal clara de precipitaciones sobre lo normal para la Región del Bío Bío. De hecho, en Concepción ya se rebasó la precipitación promedio correspondiente al mes, cuando aún quedan semanas en las que pueden registrarse nuevas lluvias.
Las proyecciones de temperatura, en cambio, presentan una señal menos clara. Para Bío Bío se esperan temperaturas máximas algo inferiores a lo normal, aunque en la costa podrían estar más cerca del promedio. Las temperaturas mínimas podrían situarse algo sobre lo normal en la costa y por debajo en el interior de la Región, pero en ambos casos la señal es débil.
Jacques recordó que en la primavera en Bío Bío aún pueden ocurrir más lluvias y que, durante los años de El Niño, su intensidad suele aumentar. Mientras que, a medida que se aproxima el verano, la probabilidad habitual de precipitaciones disminuye. Sin embargo, señaló que no se pueden descartar episodios de precipitación durante el verano, que incluso podrían ser algo más frecuentes que lo normal.
Distinguió este escenario del que suele observarse más al sur, principalmente en Los Lagos y el norte de la Patagonia, donde los veranos bajo condiciones de El Niño tienden a presentar precipitaciones inferiores a lo normal.