Con un presupuesto de $25.570 millones, la Región del Biobío se prepara para enfrentar la temporada de incendios forestales 2026-2027, mediante el fortalecimiento de las acciones de prevención, mitigación y combate del fuego.
El lanzamiento del Plan de Protección contra Incendios Forestales 2026-2027 se realizó en la comuna de Talcahuano y contempla la implementación de 42 brigadas forestales, cerca de 545 brigadistas y diversos recursos terrestres y aéreos para responder oportunamente ante eventuales emergencias.
En el caso de la Provincia de Arauco, durante la temporada 2025-2026 se concentró el 30% de las ocurrencias de incendios forestales registradas a nivel regional, mientras que la superficie afectada representó el 2% del total regional.
La actividad contó con la participación del delegado presidencial regional (s), Juan Pablo Mellado; la directora ejecutiva de CONAF, Aida Baldini; el delegado presidencial provincial de Arauco, Pedro Marileo Lavín; el presidente de CORMA, Alejandro Casagrande; además de autoridades regionales, alcaldes, representantes de empresas forestales, brigadistas e invitados.
Durante su intervención, la directora ejecutiva de CONAF, Aida Baldini, recordó la tragedia ocurrida en Viña del Mar durante 2024, que dejó una dolorosa pérdida de vidas humanas, enfatizando que se trata de una situación que el país no puede volver a permitir.
En ese contexto, destacó que las autoridades y representantes presentes reúnen capacidades y recursos tanto del sector público como privado, subrayando la importancia del trabajo coordinado entre las instituciones. Asimismo, valoró la labor de Carabineros, la PDI y la Fiscalía en la investigación que permitió identificar a los responsables de dicho incendio.
“Hoy todos somos un equipo, un sistema de prevención de riesgos y desastres coordinado por SENAPRED. Este tipo de actividades nos recuerda que no estamos trabajando solos, sino en conjunto. Por eso debemos insistir en la prevención”, señaló Baldini, agregando que Chile debe asumir su condición de país propenso a los incendios forestales, tal como ocurre con los riesgos sísmicos.
Por su parte, el delegado presidencial provincial de Arauco, Pedro Marileo Lavín, destacó la disminución de la superficie afectada durante la temporada anterior, aunque advirtió sobre los desafíos que representa el escenario climático para los próximos meses.
La autoridad indicó que, considerando las condiciones meteorológicas previstas para el verano y la posibilidad de olas de calor, se han dispuesto 10 brigadas de CONAF para la provincia, con más de 150 personas, además de 334 contrataciones mediante el plan de emergencia de la institución.
Estos equipos estarán destinados a labores de mitigación, limpieza de fajas y distintas acciones preventivas para reducir el riesgo de propagación de incendios forestales.
Marileo también hizo un llamado a la comunidad a asumir un rol activo en la prevención, destacando que desde octubre se desarrolla un trabajo coordinado entre servicios públicos y privados para establecer acciones conjuntas y adoptar las medidas de seguridad necesarias para proteger a las personas.
RECURSOS AÉREOS Y TECNOLOGÍA PARA LA DETECCIÓN TEMPRANA
En materia de recursos aéreos, la Región del Biobío contará con 10 aeronaves, entre helicópteros y aviones AT-802, distribuidos en distintas bases de CONAF, aeropuertos y aeródromos regionales.
A estos recursos se suma el avión Hércules C-130, de alcance nacional, que estará disponible para operar en la región de acuerdo con los requerimientos y necesidades operativas.
Finalmente, durante la ceremonia se concretó la firma de un convenio de colaboración con empresas forestales agrupadas en CORMA. En este contexto, se destacó el aporte de 106 cámaras de teledetección pertenecientes a CMPC y Forestal Arauco, estratégicamente distribuidas para fortalecer la cobertura y detección temprana de incendios forestales en la Región del Biobío.
Con este despliegue de recursos humanos, tecnológicos y aéreos, las instituciones públicas y privadas buscan fortalecer la capacidad de respuesta regional y reducir los riesgos asociados a una nueva temporada de incendios forestales.