Tras asumir la Presidencia de la República, José Antonio Kast realizó su primer discurso desde el Palacio de La Moneda, previo a esto presentó una serie de medidas inmediatas de su gobierno. Las iniciativas apuntan principalmente a reforzar el control fronterizo, fortalecer la seguridad y acelerar procesos administrativos clave para la gestión pública.
Entre las primeras decisiones anunciadas se encuentra la Política Nacional de Cierre Fronterizo, que contempla declarar como Zona Militar los sectores más vulnerables de la frontera con Bolivia. La medida considera el despliegue de más medios militares, uso de drones y sensores, además de mejorar las comunicaciones en la macrozona norte.
El gobierno también confirmó el nombramiento de un Comisionado Presidencial para la Macrozona Norte, cargo que recaerá en Alberto Soto Valenzuela. La autoridad tendrá la misión de coordinar a las Fuerzas Armadas, Carabineros y la PDI para enfrentar el crimen organizado, el narcotráfico y el control migratorio en las regiones del norte.
Otra de las medidas corresponde al Instructivo de Auditoría Total, que busca establecer una línea de base para revisar el funcionamiento de los servicios públicos. La iniciativa contempla la creación de una fuerza de tarea liderada por Interior, Hacienda y Segpres para detectar irregularidades y reportarlas directamente al Presidente.
En materia económica y de inversión, el Ejecutivo instruyó resolver los atrasos en la tramitación de permisos ambientales, específicamente 51 recursos de reclamación pendientes en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA). El objetivo es destrabar proyectos por cerca de 16 mil millones de dólares que actualmente se encuentran paralizados.
El plan también incluye un decreto que entrega al Ministerio de Vivienda el liderazgo del proceso de reconstrucción en las regiones de Valparaíso, Ñuble y Biobío. La medida busca acelerar la entrega de subsidios y concentrar la gestión de las obras habitacionales, con informes periódicos de avance al Presidente.
Finalmente, el gobierno anunció la implementación del Plan Escudo Fronterizo, iniciativa liderada por el Ejército de Chile que contempla fortalecer la protección de la frontera norte. Entre sus ejes se incluyen la erradicación de pasos no habilitados, la atención permanente en los pasos fronterizos y la construcción de barreras físicas en sectores críticos.