La Sala del Senado aprobó el informe de la Comisión Mixta del proyecto de Ley de Convivencia Escolar, dejándolo en condiciones de convertirse en ley, a la espera de su revisión por el Tribunal Constitucional. La iniciativa busca prevenir la violencia, el acoso y la discriminación en establecimientos educacionales, promoviendo entornos seguros y de bienestar para las comunidades educativas.
Tras la votación, el ministro de Educación, Nicolás Cataldo, valoró la aprobación y subrayó su carácter estructural. Señaló que la convivencia escolar es hoy uno de los principales desafíos del sistema educativo y que ambientes inseguros afectan directamente los aprendizajes, por lo que la normativa tiene un sentido pedagógico y de largo plazo.
Entre los aspectos centrales de la ley se encuentran la creación de consejos escolares, la definición legal del acoso escolar, la implementación obligatoria de planes de gestión de convivencia y el fortalecimiento del rol fiscalizador de la Superintendencia de Educación. Además, se incorporan mejoras al ambiente laboral de docentes y asistentes de la educación.
Uno de los puntos más debatidos es la autorización para instalar detectores de metales en los colegios, medida que permitirá a los sostenedores implementar pórticos de detección ante el riesgo de ingreso de armas a los recintos. La ley busca así reforzar la seguridad preventiva, sin reemplazar el enfoque formativo, frente al aumento de hechos de violencia en centros educativos.