Hoy comienza la incorporación de las nuevas monedas de $10 y $50 pesos, cambio que fue anunciado el 26 de agosto por el Banco Central. Para su tranquilidad, estas nuevas piezas mantendrán los mismos valores e incluso lucirán casi idénticas a las que hoy conocemos y serán liberadas de forma gradual.
Cabe recalcar, que esta medida se tomó para reducir los costos de elaboración de la divisa; la nueva fabricación utiliza tecnología como núcleo de acero recubierto con capas metálicas, que reemplaza el cobre y el níquel, aleaciones más caras.
Ahora, en cuanto a las características físicas son muy parecidas a las que ya conocemos; por ejemplo, las de 50 pesos mantiene el mismo diseño y diámetro de la actual, pero pesará 0,5 gramos menos que la antigua. Por su parte, la moneda de 10 mantendrá su peso y diseño, pero se reducirá su diámetro en 2,3 centímetros.
Por último, se podrán preguntar ¿Qué hago con las monedas antiguas? Bueno... ambas podrán ser utilizadas como medio de pago, dado que las antiguas monedas no quedarán obsoletas.